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ALBERTO GARCÍA-ALIX (León, 1956). «La dominanta», 1997. Fotografía sobre papel baritado tratado con selenio. Ed. 6/7 Procedencia: Galería Carles Taché, Barcelona. Dimensiones: 48 x 46 cm; 72 x 60 cm (con marco). Reconocido fotógrafo español, fue una de las figuras más destacadas de la «Movida Madrileña», siendo Alaska una de sus musas más fotografiadas durante esa época, la década de los 80. Desde los años 80, cuando García-Alix inmortalizó el ambiente y las figuras clave de este movimiento cultural —que con el tiempo alcanzarían prestigio en sus respectivos ámbitos (Pedro Almodóvar, Rossy de Palma, Camarón de la Isla...)—, su obra fotográfica también ha ido ganando valor con el paso de los años. Recibió el Premio Nacional de Fotografía en 1999. Fue invitado especial del periódico El País en ARCO’10. Ha realizado exposiciones individuales en galerías (Buades, Moriarty, Efti en Madrid; Tecla Sala y H2O en Barcelona, Cavenamen en Sevilla...) y en museos, entre los que se incluyen: el MUSAC (León), el Centro Gallego de Arte Contemporáneo, el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid y el Museo Reina Sofía (una retrospectiva en 2008); y, actualmente, se está celebrando una retrospectiva dedicada a él en La Virreina Centre de la Imatge de Barcelona: «Alberto García-Alix, autorretrat», 2013. Tanto si aparece él mismo directamente como si se representan sus entornos más íntimos —desde su gato hasta sus amantes, desde su dormitorio hasta los rincones urbanos que rescató del anonimato al entretejerlos en una narrativa épica—, su obra en su conjunto puede entenderse como un gran autorretrato. García-Alix se describe a sí mismo como «un exhibicionista rabioso de mi tiempo y de mi angustia». En otra ocasión, afirma: «Las personas que he conocido y fotografiado son solo una parte de mi generación: la parte más perdida. El noventa por ciento de mi generación cronológica no tiene nada que ver conmigo. Suelo retratar a personas anónimas más que a figuras conocidas. Aquellos a quienes he retratado siempre han estado al margen».
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