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LOUIS - JULES DUMOULIN (Francia, 1860-1924). «Calle concurrida en Japón». Óleo sobre lienzo. Firmado en la esquina inferior izquierda. Dimensiones: 54 x 65 cm; 73 x 84,5 cm (con marco). La obra es un ejemplo destacado de la producción japonista de Louis-Jules Dumoulin, estrechamente vinculada a su viaje a Japón en 1888. A diferencia de muchos artistas europeos que conocieron el país a través de grabados y objetos importados, Dumoulin pudo entrar en contacto directo con sus paisajes, ciudades y gente. En esta escena, el pintor representa una amplia calle llena de figuras vestidas con trajes tradicionales, entre las que destaca una figura a la izquierda, protegida por una gran sombrilla. La arquitectura japonesa y los muros delimitan un espacio representado mediante una perspectiva muy abierta, dominado por un vasto cielo de nubes en movimiento, ejecutado con una pincelada libre y luminosa. La presencia de pequeñas figuras, jinetes y pájaros da vida a la composición y acentúa su carácter de escena captada del natural. De especial relevancia en su carrera, los temas japoneses de Dumoulin despertaron el interés del propio Vincent van Gogh, quien conoció las pinturas de Japón que el artista expuso en París en 1890 y lo mencionó en su correspondencia, expresando su deseo de conocerlo. Alumno de Gervex, Lehmann y Chancel, y especializado en la pintura de género y el paisaje, Louis Dumoulin debutó en el Salón de París de 1879 con el cuadro «Environs de Fontainebleau». En 1883 fue nombrado miembro del Salón de los Artistas Franceses y, en 1887, recibió una mención honorífica. En 1906 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor francesa y, dos años más tarde, fundó la Société Coloniale des Artistes Français. Dumoulin recorrió el mundo como pintor de viajes, visitando en particular el Lejano Oriente. Plasmó estos viajes en sus pinturas, que representan rincones exóticos del mundo utilizando un estilo impresionista caracterizado por un gran naturalismo. También exploró otros temas, como su famoso cuadro «Panorama de la batalla de Waterloo», que fue propuesto en 2008 para su protección por la UNESCO debido a su importancia histórica y a su relevancia dentro del género del panorama. Su obra está representada actualmente en el Louvre, el Museo Guimet, el Museo del Quai Branly y el Museo de Troyes.