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JAPÓN - Época MUROMACHI (1333 - 1573) Estatuilla de madera del príncipe Shōtoku Taishi (574-622) de pie, representado a los dieciséis años, vestido con su túnica de corte, con las manos levantadas —inicialmente sosteniendo un incensario— y el pelo largo recogido a un lado. Ojos con incrustaciones de cristal. Altura: 57 cm (Restauraciones en las manos; pequeños desperfectos; cabeza desmontable) Príncipe regente de la emperatriz Suiko, Shōtoku Taishi es una de las figuras más destacadas de la historia del budismo japonés. La tradición le atribuye un papel esencial en la implantación del budismo en Japón a principios del siglo VII, así como la fundación o el mecenazgo de varios templos, entre ellos el Hōryū-ji, cerca de Nara. Tras su muerte, fue objeto de un importante culto (Taishi shinkō) y fue elevado progresivamente al rango de figura protectora del budismo. Su iconografía, especialmente desarrollada a partir de la época Heian, lo representa en diferentes etapas de su vida: niño de dos años (Nisai Taishi), adolescente rezando por la curación de su padre (Kōyō Taishi) o adulto ataviado con el traje de la corte y sosteniendo una tablilla ceremonial (shaku).
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