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Casa d'Aste Capitolium Art

60 - ISGRO' EMILIO (n. 1937) CUENTO BORRADO. 1971. Dieciséis páginas borradas en vitrina de madera y plexiglás. 39 x 58 cm. La obra va acompañada de un certificado de autenticidad del artista sobre una fotografía. PROCEDENCIA: Colección privada, Nápoles. EXPOSICIONES: «Los cuentos de Isgrò (más eróticos que los de Andersen y más macabros que los de los hermanos Grimm)», Galería Schwarz, Milán, 10 de diciembre de 1971–10 de enero de 1972. El borrado de Emilio Isgrò no es un acto de destrucción, sino un recurso de revelación. Al ocultar la palabra, el artista modifica su naturaleza y obliga al espectador a enfrentarse a lo que queda, a lo que falta y a lo que puede volver a imaginarse. El texto tachado sigue así viviendo en su propia ausencia, transformándose de instrumento de comunicación en imagen. Su poética se basa en la tensión entre presencia y negación, legibilidad y silencio, memoria y olvido: una fenomenología en la que ver significa también leer y, sobre todo, intentar reconstruir lo que ha sido sustraído.En una obra como esta, de 1971, este aspecto cobra especial relevancia: nos encontramos en el momento en que la supresión se ha consolidado ya como lenguaje autónomo, capaz de transformar el soporte editorial y literario en un campo visual. Marco presente

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ISGRO' EMILIO (n. 1937) CUENTO BORRADO. 1971. Dieciséis páginas borradas en vitrina de madera y plexiglás. 39 x 58 cm. La obra va acompañada de un certificado de autenticidad del artista sobre una fotografía. PROCEDENCIA: Colección privada, Nápoles. EXPOSICIONES: «Los cuentos de Isgrò (más eróticos que los de Andersen y más macabros que los de los hermanos Grimm)», Galería Schwarz, Milán, 10 de diciembre de 1971–10 de enero de 1972. El borrado de Emilio Isgrò no es un acto de destrucción, sino un recurso de revelación. Al ocultar la palabra, el artista modifica su naturaleza y obliga al espectador a enfrentarse a lo que queda, a lo que falta y a lo que puede volver a imaginarse. El texto tachado sigue así viviendo en su propia ausencia, transformándose de instrumento de comunicación en imagen. Su poética se basa en la tensión entre presencia y negación, legibilidad y silencio, memoria y olvido: una fenomenología en la que ver significa también leer y, sobre todo, intentar reconstruir lo que ha sido sustraído.En una obra como esta, de 1971, este aspecto cobra especial relevancia: nos encontramos en el momento en que la supresión se ha consolidado ya como lenguaje autónomo, capaz de transformar el soporte editorial y literario en un campo visual. Marco presente

Texto traducido por DeepL.
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