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«REINO DE HUNGRÍA», mapa perteneciente al «Atlas Universel, dressé sur les meilleures cartes modernes», segunda mitad del siglo XVIII. Grabado iluminado (delimitaciones en color). Edición de M. Remondini, Venecia, 1784. Numerado a mano en el reverso (n.º 51), correspondiente a la numeración estipulada en el índice. El lote va acompañado de una copia de la portada del Atlas. Dimensiones: 50 x 55,5 cm (grabado); 53 x 76 cm (papel). El mapa en cuestión representa el territorio correspondiente a Hungría y sus regiones adyacentes, como Transilvania (hoy Rumanía), Bosnia, Croacia, etc. Se basa en el mapa elaborado anteriormente por la familia Vaugondy, geógrafos por excelencia de la Francia del siglo XVIII. El origen del «Atlas Universel, dressé sur les meilleures cartes modernes» (Atlas Universal elaborado a partir de los mejores mapas modernos) se remonta a 1757, cuando Gilles Robert de Vaugondy (1668-1766) y su hijo Didier Robert de Vaugondy (1723-1786), geógrafos del rey de Francia, crearon uno de los talleres de fabricación de mapas y globos terráqueos más prestigiosos de Francia. La excelente posición de los Vaugondy en el ámbito de la topografía, sumada a los lazos familiares que los unían a Nicolas Sanson, uno de los cartógrafos más importantes del siglo XVII, llevó a los Vaugondy a heredar gran parte del material cartográfico que este último había acumulado a lo largo de los años, lo que dio lugar al nacimiento del ambicioso y singular Atlas Universal del que forma parte nuestro mapa. La obra se convirtió en un éxito comercial y cartográfico con una enorme influencia en toda Europa, razón por la cual los hermanos Paolo y Francesco Santini, grabadores venecianos, no dejaron escapar la oportunidad de adquirir las planchas originales de los Vaugondy. Así, en 1776, los hermanos Santini encargaron la producción de nuevas planchas de cobre, manteniendo en lo esencial el diseño original y conservando los topónimos y las inscripciones en francés tal y como figuraban en la edición de 1757. Debido a su conocimiento del territorio italiano, los cambios introducidos por los Santini afectaron principalmente a los mapas de las regiones italianas. Al año siguiente, Paolo Santini cedió todos sus derechos de publicación a M. Remondini, quien en 1777 y 1784 reeditó el mismo atlas, pero con su nombre. El ejemplar del que forma parte nuestro mapa, editado en 1784 por M. Remondini, conserva el carácter excepcional de la obra original de Vaugondy: el tratamiento meticuloso de la información (basado en la revisión de los mapas más antiguos disponibles, combinándolos con el material más actualizado de la época); la incorporación de las últimas investigaciones académicas vigentes en aquella época; la integración de sus propias observaciones astronómicas (corrigiendo, si era necesario, incluso la latitud y la longitud) o el gran valor decorativo de cada uno de sus mapas. Al igual que en la gran mayoría de los documentos cartográficos producidos en Francia durante el siglo XVIII, el mapa en cuestión se caracteriza por su enorme valor pictórico y su gran atención al detalle. Los mapas antiguos constituyen una de las tipologías documentales más completas. Su doble naturaleza, cartográfica e histórica, atrae la atención de los coleccionistas más exigentes, que ven en la cartografía el fiel reflejo del pasado y apuestan por su adquisición y su difusión en el mercado del arte. La rareza de algunas de las ediciones, sumada a la longevidad de muchos de los ejemplares, hace que la posesión y el disfrute de la cartografía antigua sean un placer cada vez más de moda entre los amantes del arte. Entendidos como auténticos recuerdos del pasado, los mapas antiguos se convierten en un fiel reflejo de cómo se dividía el territorio hace mucho tiempo, o de cómo los rasgos geográficos definen nuestro mundo. Su carácter decorativo, sumado al meticuloso y ambicioso trabajo de los cartógrafos, convierte estas piezas en auténticas obras de arte. El papel presenta daños: manchas de óxido, manchas de humedad y pliegues en su parte central (debido a que originalmente formaba parte de un ejemplar encuadernado).
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