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Ettore Spalletti (italiano, 1940-2019) I colori - Rosa Incarnata - 1988 Tempera y yeso sobre madera 50 x 56 cm (3 partes) Procedencia: Galería Peter Pakesch, Viena (1992) Colección Robert y Suzanne Pannier, Brujas Publicado en: Günther Förg, Christina Iglesias, Ettore Spalletti, Jan Vercruysse, Franz West, Christopher Wool [catálogo de exposición], Graz, 1989 (ilustración) Exhibida: Galería Peter Pakesch, Graz, verano de 1989 [Seis exposiciones simultáneas], (ilustración) Con un fotocertificado del artista, fechado en 1993. Realizada en 1988, *I colori – Rosa Incarnata* es un ejemplo de la exploración constante que Ettore Spalletti lleva a cabo del color como presencia física y espacial. A lo largo de su carrera, Spalletti desarrolló un lenguaje muy personal en el que las superficies monocromáticas, las sutiles variaciones tonales y las formas cuidadosamente equilibradas investigan la relación entre el color, la luz y la percepción. Sus obras se sitúan en un espacio entre la pintura y la escultura, donde el color no se aplica a un objeto, sino que parece emerger de su propia estructura material. Compuesta por tres elementos, la presente obra consiste en cuadrados de colores suaves en un delicado tono de rosa. Sus superficies poseen una luminosidad serena, mientras que los volúmenes cuidadosamente modelados confieren al color una presencia física que trasciende la de una imagen pintada. A lo largo de los bordes, tiras de cerámica excepcionalmente finas siguen los contornos de cada elemento con ligeras irregularidades, creando un delicado ribete que parece desprenderse de las formas sólidas que rodea. Esta aparente fragilidad es fundamental para la poesía de la obra. Los bordes sugieren algo temporal y vulnerable, pero están hechos de un material duro y duradero que requiere una precisión extraordinaria. A través de esta tensión entre solidez y delicadeza, Spalletti transforma una forma geométrica sencilla en un objeto suspendido entre la pintura y la escultura, donde la precisión de su construcción se ve contrarrestada por el aspecto frágil de sus bordes.